Elementos. Renio (I).

Desde que Mendeléyev ordenara los elementos en la tabla periódica (y después se retocaron, entre otros por Alfred Werner) tenemos accesibilidad a muchas de las características de todos los elementos conocidos. La verdad es que son bastantes, aunque si hace mil años le preguntaras a un pensador cuántos elementos creía que hubiera seguramente habría estimado muchos más de los que finalmente son. Visto lo visto, tal como la naturaleza se muestra, parece lógico, y la verdad es que la combinación de dichos elementos es gigantesca, uno de los puntos fuertes de mi fascinación por los materiales.

El Renio (Re, Z=75) fue uno de los últimos elementos descubiertos (aunque fue predicho por el citado Mendeléyev). Para qué engañarnos, es un elemento raro, el número 77 por abundancia en la corteza terrestre. Es un metal, concretamente un metal de transición, que básicamente significa que sus electrones no consiguen llenar totalmente una de sus capas características (la d). Además de ser raro, como suele ocurrir, este elemento no se encuentra por ahí suelto, sino que hay que extraerlo de otros minerales, su mena principal es la molibdenita (MoS2). Como finalmente se comprobó que existía por unos alemanes en 1925, decidieron darle un nombre que recordara al enorme río Rihn (cada cual tirando para su casa).



Nacimiento de Materia XXI.

Bueno, ésta es la primera entrada de un blog con un objetivo claro: escribir, opinar, compartir, aprender, e intentar contagiar el disfrute por los materiales, es decir, todo lo que nos rodea a diario, pero también lo que está lo más lejos  que llegamos a dislumbrar con nuestros telescopios.  Sobre esta declaración de intenciones, flota una nebulosa de ideas que, imagino, irá tomando forma a medida que el blog se desarrolle, entre las que se encuentran: varios niveles de dificultad, alguna (no muchas, y las que haya, bien explicadas) fórmula por aquí y por allá (porque la matemática debería ser patrimonio de todos) traducción a otros idiomas de las entradas más cortas, y algunas otras sorpresas que espero vayan saliendo a la luz.

El porqué del blog es simple: mi vida de estudiante empieza a ver luz al final del túnel, y sé que estos últimos kilómetros van a estar sobre este terreno: La física de los materiales y sus aspectos tecnológicos. Este blog, por supuesto, no pretende ser un club para los que estudiamos sobre este tema, más bien un club para los que le interesa este tema, y más aun, un club para cualquiera que sienta curiosidad y placer en aprender. Así pues, como si de un volcán me tratara, creo que ha llegado la hora de dejar que fluya a la superficie todas las ideas que guardaba para que tomen forma sólida, pero como hay muchos tipos y formas de magma, veremos, con el paso del tiempo, el paisaje que finalmente prevalece.